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Frases de Mus

En algunos sitios (más bien en la zona centro de España) se habla prácticamente desde que se inventó el juego y en la zona norte prefieren el silencio absoluto. En la actualidad se ha llegado a una especie de acuerdo y se permite hablar pero sin exceso y lo que se diga ha de ser verdad.

Después de una exhaustiva búsqueda en internet, de la lectura de diferentes libros que aportan diverso vocabulario y conversando con museros de experiencia, hemos obtenido una lista de vocablos y frases de mus que debido a su larga extensión vamos a exponerla de manera organizada.

Frases y expresiones del Mus

En primer lugar se relacionarán los vocablos comunes y propios de este juego que se usan de manera generalizada tanto para definir naipes propiamente dichos como jugadas típicas generadas por ellos, términos, frases o palabras que todo jugador debe conocer y emplear.

Luego pasamos a exponer frase y dichos que comúnmente se emplean en el trascurso de juego. O sea, primero lo que se dice mientras transcurre el turno de darse mus y/o descartes. Luego el proceso de envites. También se distingue entre frases que se dicen al compañero y las que se dedican al contrario. Para el final dejamos las expresiones genéricas y clásicas de este juego que no se pueden incluir en los apartados anteriores.

Esta relación seguramente se queda corta puesto que habrá expresiones que emplean en lugares concretos y no las hemos localizado por lo que os solicitamos que si alguno de los que estáis leyendo este escrito nos lo hagáis llegar.

Vocablos del Mus

  • Amarraco: Una piedra que por su posición en la mesa representa cinco piedras. Tiene esta palabra un cierto matiz vasco, debido al sufijo «-aco» que le vemos en palabras tales como «marmitaco», y que en el resto de España es prácticamente desconocido. Procede del verbo «amarrar», y éste, según el Diccionario Etimológico de Joan Corominas, del francés «amarrer».
  • Baraja: Elemento indispensable para jugar al mus. Para jugar al mus se utiliza la de 40 cartas o naipes siendo los treses reyes y los doses ases
  • Barbas: Nombre que se da a los reyes.
  • Bocarrana: Es el cinco de bastos. Se dice que quien lo tiene no gana.
  • Breviario: Otra forma de referirse a la baraja española.
  • Chica: Segundo lance del juego del mus. Llevará ventaja aquel jugador que este en posesión de las cartas de menor valor. También se denomina pequeña o menor
  • Chico: Sinónimo de juego. No confundir con la chica que es un lance del juego.
  • Ciego: No llevar nada
  • Deje: Es la piedra que se lleva una pareja cuando los contrarios no aceptan un envite inicial.
  • Dos putas: Dos sotas.
  • Envido: Procede del latín «invito», que significa invitar. su evolución no tiene nada reseñable. Únicamente cabe destacar la sonorización de la «t» que pasa a «d», y intercambio de la «e» por la «i». Este fenómeno lingüístico se llama disimilación. El jugador que envida pone en juego dos piedras con sus oponentes.
  • Farolero: Se le dice al jugador que roba una jugada, sin tener ley para ello
  • Florero: Persona que pilla pares y juego buenos con asiduidad.
  • Gorrino, cerdo o cura: Rey o tres.
  • Grande: Primer lance en el juego del mus
  • Juego: Cuarto lance del juego del mus. SE consigue sumando el valor de las 4 cartas y obteniendo una suma superior a 30. También se refiere a cada una de las partes con la que se divide una vaca.
  • La buena: La partida con la que se deshace el empate entre dos parejas que cada una ganó una partida.
  • La cabra: Se dice mucho en Andalucía. Se hace «la cabra» cuando se busca la treinta y una con el riesgo de quedarse sin nada al menor corte
  • Libro de horas: Expresión que se refiere a la baraja española.
  • Mano: Dícese del jugador que está a la derecha del jugador que reparte las cartas. Es el que empieza el juego y gana las jugadas en caso de empate.
  • Mayor: Se refiere al primer lance del juego del mus, también llamada grande.
  • Medias: Reciben este nombre los grupos formados por tres cartas iguales.
  • Menor: Segundo lance del juego del mus. Llevará ventaja aquel jugador que este en posesión de las cartas de menor valor. También se denomina chica o pequeña.
  • Mus Ilustrado: Modalidad de mus de cinco jugadores. Su nombre proviene que era el juego preferido por algunos capitostes en la época del despotismo ilustrado. Se caracteriza porque cada jugador juega de forma individual, se juega con 4 reyes y 4 ases y con el sistema de “mete” en lugar de sacar piedras. Se juega con un comodín, el cinco de oros, que puede tomar el valor que se quiera para ligar jugadas.
  • Mus Negro: También conocido como «corrida». Consiste en darse mus a pesar de tener una jugada buena, esperando que sea cortado por la pareja contraria y poder ganar así más tantos al revocar puesto que se supone que no se lo esperan al no haberlo cortado. Evidentemente tiene el riesgo de que no se corte el mus y perder así la jugada, por lo que debe sopesarse bien su utilización.
  • Mus visto: Expresión usada cuando el jugador que reparte voltea involuntariamente una o varias cartas a la vista.
  • Naipe: Baraja; elemento indispensable para jugar al mus.
  • No juego: Expresión que denota que en la cuarta fase del mus no se ha conseguido sumar más de 30 tantos.
  • Órdago: La frase preferida por un muslari, sobre todo cuando lo gana. Quiere decir que se apuestan todas las piedras o amarracos de una sola vez, con lo cual se gana o se pierde el juego completo de 8 amarracos. Las cartas se verán en ese mismo momento al objeto de evaluar quién ganó.
  • Par: Grupo formado por dos cartas de igual valor. En la jerarquía de valores de pares estos pierden con las medias y duples.
  • Pares: Tercer lance en juego del mus. Se consiguen cuando se disponen de dos o más cartas iguales. Estos se pueden clasificar en pares simples, medias y duples.
  • Partida: Es el conjunto de juegos según se convenga cuando se comienza a jugar.
  • Paso: Se pronuncia cuando no se quiere envidar o no se quiere aceptar un envite.
  • Pequeña: Segundo lance del juego del mus. Llevará ventaja aquel jugador que este en posesión de las cartas de menor valor. También se denomina chica o menor.
  • Piedra: Cualquier objeto que sirva para marcar los tantos.
  • Pito: As o dos.
  • Pito As: Ha pasado, con sorprendente éxito, de las mesas de dominó a las de mus.
  • Pony: Caballo.
  • Primeras dadas: Las primeras cartas de un juego parcial, sin ningún descarte. Hay numerosas suposiciones y supersticiones sobre esas cartas y el juego con ellas.
  • Punto: Cuarto lance del juego del mus, cuando nadie tiene juego. También recibe este nombre a los jugadores de mus.
  • Puta: Sota.
  • Quiero: Indica que se acepta la apuesta ofrecida por otro u otros.
  • Remar: Cuando los contrarios llevan muchas y vosotros pocas y comenzáis a remontar («hay que sacar los remos del Titanic», es una variante bastante «gráfica» para cuando hay mucho que remontar).
  • Riñones atados: El tres de bastos.
  • Robar: Ganar una jugada con malas cartas, por pusilanimidad del contrario.
  • Salirse: Llegar a treinta o cuarenta de tanteo
  • Sota: Aunque no es privativa del Mus, sí merece que se le dedique un breve comentario. Viene del verbo latino «saltare», que presenta una gran riqueza de matices. La significación básica es «saltar», pero hay otras algunas tan interesantes como «asaltar» que es la que nos interesa. «Los» sotas serías los soldados de asalto; acaso por es vistan esa indumentaria que deja libres las piernas para facilitar los movimientos. Por lo tanto creo que es un grave error no sólo atribuirles el género femenino, sino además considerarles putas, como se les suele llamar vulgarmente en todo juego de naipes.
  • Tapa mugres: Pieza de tela o de bayeta con la que se suele cubrir la mesa. Tapete
  • Todas: Órdago.
  • Velador: Término que se refiere a la mesa donde los jugadores echan la partida

Frases de Mus referidas a una Jugada

  • Anticristo: Dícese de alguien que lleva tres seises.
  • Barco: Piara. Cuatro cerdos o curas (reyes). Es la mejor jugada a grandes y a pares.
  • Besugo: Jugada compuesta por tres ases y un rey. Según donde se juegue se admite la seña que consiste en poner boca de pez para informar de esta jugada inversa al solomillo. De esta forma se advierte a la pareja de la pertenencia de un cerdo y de una buena jugada a chica.
  • Cañón: Al contrario que ciego, indica llevar pares y juego.
  • Dobles Parejas: Duples de reyes sotas.
  • Dos boticarias: Dos sotas
  • Duples: Son los que disfrutan de valor óptimo en la lucha que pueda establecerse en el lance de pares. Poco podemos decir de esta palabra, por ser sobradamente conocida en cuanto a su origen latino y culto, su correlato en versión vulgar es «dobles», que hubiera sido su evolución normal, tratándose de un juego propio de personas de la más baja extracción social como era el público de las tabernas. El hecho de que en el Mus se oiga «duples» en lugar de «duplex», es una cuestión puramente fonética, debida a la tendencia, en lenguaje coloquial, identificar a la letra «x» con la «s». La Real Academia de la Lengua todavía no ha incorporado en su Diccionario la forma «duples», que por cierto en el juego suena mejor que «duplex».
  • Duples gallegos, castellanos, polacos y vascos: Hay algunos duples que tienen un nombre específico. Los duples gallegos son aquellos formados por dos ases y dos reyes. Los duples castellanos son aquellos compuestos por dos reyes y dos caballos. En algunas regiones, a esta jugada también se la denomina como duples nacionales, polacos, alemanes o imperiales. Los vascos son aquellos duples compuestos por dos reyes y dos sotas.
  • El Banco Bilbao: Jugada de tres o cuatro caballos.
  • El bocarrana, el orejas de pana y su prima hermana: Relativo a malas jugadas
  • Equidistante o para todo y para nada o también ni para reír ni para llorar o la del tonto o La del tío Paco: Rey, caballo, pito y cuatro, jugada para grande con rey caballo y jugada para chica pito cuatro.
  • Es jugada cual ninguna, tres reyes con treinta y una: Pareado que proclama una verdad que no admite discusión.
  • Escopeta y perro: Con ello se indica al compañero que se tiene un rey y un caballo.
  • Escopeta, perro y gato: Rey, caballo y sota.
  • Juego con Gaitas/Juego con Gándara: Jugada en la cual el compañero no aporta absolutamente nada, es decir, ningún amarraco en el juego. Muy utilizada si el compañero no es muy hábil.
  • Juego de tacón: Treinta y una.
  • Jugada del sastre: Se dice cuando se tienen tres cuatros.
  • Jugada es cual ninguna, tres reyes con treinta y una: Una redundancia, una evidencia.
  • La Jugada del tío Perete, tanganete o peterete: El Perete se consigue si un jugador tiene un 4, un 5, un 6 y un 7 de cualquier palo. Es, con diferencia, la peor jugada que se puede obtener. A esta jugada se la llama Tanganete en algunos lugares, como La Rioja, y Peterete en otros, como ciertas zonas de Castilla. Lo de sacarse una piedra enseñando estas cartas es una leyenda urbana.
  • La jugada ladrona: Rey, caballo y dos ases.
  • La ley del Mus: Famosa y universal jugada compuesta por dos reyes, caballo sota, que los avezados expertos entienden que nunca puede perder a la grande. También podemos agregar que como máxima del mus es que el compañero siempre tiene la culpa de que hayamos perdido la partida
  • La real (o la princesa): Tres sietes y una figura (los treses cuentan como figura); 3 sietes y una figura (los treses no cuentan como figura); 3 sietes y cualquier rey; 3 sietes y cualquier sota y siete de copas, siete de espadas, siete de bastos y la sota de oros (la real más estricta o «real verdadera», en contraposición a las otras, las «reales gitanas») 3 sietes y figura (no 3) de distinto palo al de los sietes.
  • La Santísima Trinidad: Esto es, uno de los Misterios religiosos llevado al terreno de juego. O sea, lo que otras veces se da en llamar un solomillo: tres que son uno, pero que siguen siendo tres. Para el entendido, sobran las palabras; para el aprendiz, que sepa que tres son los reyes y uno pues la treinta y una, sin por ello dejar de llevar tres reyes…
  • La Una portuguesa: Carta de valor diez, uno, y una de estas dos combinaciones cinco-seis o siete-cuatro.
  • Las de Madrid: Cuando al lance de juego se tiene Treinta y siete.
  • Llevar la tuerta: Tener la jugada de treinta y una.
  • Llevar solomillo, manitas de cordero o la bonita: Tener medias de reyes y un as
  • Mus sin verlas: No es muy sano prodigarla, pero de vez en cuando altera los nervios del contrario, lo cual es saludable
  • Offspring: Llevar 4,5,5,6. (por la célebre canción de este grupo rock)
  • Pase del negro (mus negro): Pasar (Darse mus) llevando jugada fuerte, imbatible, esperando que envide (corte) el contrario
  • ¡Pingüino!: No se llevan reyes. (Esta expresión va acompañada de golpes en la mesa con la palma de la mano).
  • Punteros: Duples y treinta al punto.
  • Toribio: El que tiene dos ases.
  • Un Burdel: Cuatro sotas.
  • Un Establo: Cuatro caballos.
  • Una Piara: Cuatro reyes.
  • Vinateros: Duples de reyes pitos. (Conocidos en el resto de España como Duples Gallegos).
  • Zanganota: Tres cartas sin pares comprendidas entre el cuatro y el siete y de remate una sota.

Frases de Mus utilizadas en los Descartes

  • A las veintiuna, una sota: Se publicita en voz alta cuando te quedas con tres cartas en el descarte.
  • Ahí estoy: Que no lleva jugada y se quiere uno descartar.
  • Con estas cartas no puede haber mus: Una manera de cortar el mus.
  • Con la mano: Es igual que decir mus, cuando eres el tercero en hablar.
  • Dame Ropa Limpia: Significa que quieres cuatro cartas nuevas, o sea que no te quedas con ninguna en el descarte.
  • Dame un equipo nuevo: Lamentable petición de aquel que, habiendo llegado al descarte, no puede quedarse ni con una sola carta, pues su fatal racha continúa y no ve reyes ni en el reverso de un euro.
  • De todas: Que no lleva jugada y se quiere uno descartar.
  • Hoy hay membrillo: Forma de decir que descartas sólo tres cartas cuanto te das mus.
  • Mus: Nombre del juego y que cuando se pronuncia se quiere dar a entender que no se tiene ningún inconveniente en descartarse.
  • No hay mus: Expresión que indica la oposición de jugador que la pronuncia a que los demás tengan la opción de mejorar sus jugadas.
  • ¡No hay mus ni pollas!: Se usa para cortar el mus en ciertos círculos sociales.
  • Para mí, un traje nuevo: Lamentable petición de aquel que, habiendo llegado al descarte, no puede quedarse ni con una sola carta, pues su fatal racha continúa y no ve reyes ni en el reverso de un euro.
  • Saltó y vino: Que el descartarse y reponer después, se ha ligado jugada.
  • Si son de justicia volverán: Frase utilizada cuando por error, o tras darte un pase negro, tiras una buena jugada. También se emplea cuando habiendo ligado jugada, por error en en el reparto hay que volver a repetir.
  • Soy conocido en el mundo entero por no quitar mano a mi compañero: Cuando se quiere respetar la mano al compañero dejándole la posibilidad de ligar.
  • Tengo postre: Normalmente lo dice el segundo jugador de esa mano.
  • Una vuelta: Otra manera de decir que cortas el mus.
  • ¡Vamos a darnos una vuelta!: Cortar el mus y comenzar a jugar.
  • ¡Vamos a por buenas!: Mus, siendo postre.
  • ¡Yo estoy ahí!: Mus.

Frases de Mus referentes a los Envites

  • A las dos envidamos para que no sepáis a cuál vamos: Se envida a la grande y la chica a la vez para que no vean cual es nuestra mejor jugada.
  • A las tres, tres: Trea a grande, tres a chica y tres a pares si los hay.
  • Ala: Expresión que se dice cuando no se quiere envidar o no se quiere aceptar un envite; es lo mismo que paso.
  • Apagarle a uno un farol: Cuando un jugador intenta ganar una jugada, sin cartas para ellos, y el contrario se le echa encima con un envite fuerte que le obliga a desistir.
  • Bicicleta: Dos amarracos.
  • Bien va: Frase usada por el postre que indica la conformidad de dejar al pase el lance que se está jugando.
  • Boeing 747: Siete a grande, cuatro a chica y siete a pares.
  • Cantar la gallina: Tener que renunciar a un envite, en una jugada que se intentaba robar.
  • Cinco en tu mano y dos en la mía, siete; con tres de aquí, bicicleta: Bicicleta son los dos amarracos que pasas al compañero cuando cuentas diez con las piedras que tienes tú en el tapete.
  • Cochecito: Cuatro amarracos.
  • Con mucho miedo: Aceptas un envite insinuando que lo vas a perder.
  • De una a dos: Aceptar un envite
  • ¡Documentación!: Se lo dices al que te echó un órdago y tú le conminas que te enseñe sus cartas cuando se lo has aceptado.
  • Dos a cada uno: Equivale a cada uno y se pronuncia señalando a cada uno de los componentes de la pareja contraria.
  • El brinco; tres, cuatro y cinco: Envidar tres a grande, cuatro a chica y cinco a pares.
  • Envido más: Cuando el contrario responde a un envite con otro envite más
  • Envido, envido y si hay pares cuidao conmigo: Envidas a grande y chica y amenazas a pares.
  • Es un tanto (es un chino): Fórmula que se utiliza para la aceptación de un envite.
  • Forquiniana: Jugada que consiste en envidar en todos los lances, de grande a juego.
  • Gandul: Llevar diecinueve tantos de tanteo.
  • Hay que bajarse: Decisión que toma uno cuando los contrarios le echan un órdago y se está obligado a ver porque si no se saldrían por el tanteo.
  • ¡La edad de Cristo!: Se envidan 33 chinas.
  • La mano de un niño: Se dice a veces cuando se quiere envidar cinco piedras.
  • La raya: Es lo mismo que un órdago. Se dibuja una raya imaginaria sobre la mesa.
  • Las de Alcorcón: Se completa como «a pares todas y a chicas…un montón» similar al anterior, pero haciendo ver al contrincante que va cargado de pitos (que no siempre es una buena jugada).
  • Las de Hontanares: Envidar de entrada «dos a grande, tres a chica y cuatro a pares (si los hubiera)», por supuesto, para intimidar a la pareja contraria)
  • Las de Leganés: Se completa con «a pares todas y a chica tres» haciendo creer al adversario que lleva buena jugada de pares (medias o duples) y buenas cartas pequeñas (pitos).
  • Las de San Andrés: A las tres primeras, tres.
  • Las de Torcuato; dos, tres y cuatro: Envidar dos a grande, tres a chica y cuatro a pares.
  • Las tejas del seminario: Exclamación dicha al lanzar un órdago.
  • Los dientes del choto que son dieciocho: En este caso se pronuncia para envidar 18 piedras.
  • Los que cuelgan: Indica que el jugador que la pronuncia en el lance de pares, no lleva pares. Actualmente también se admite la variante femenina, aunque no es tan utilizada.
  • ¡Me encanta!: Aceptas el envite que te acaba de hacer el contrario.
  • ¡Me juego el garbanzal!: Es equivalente al vocablo órdago, pero el que usa esta variante lo hace adoptando un gesto heroico, aunque en su foro interno esté deseando que el contrario diga que no.
  • Me juego la Naval Entera: Cuando te juegas 15 o todos según la localidad. (Expresión propia del Valle de Campoo)
  • Meterlo a uno en casa: Cuando un jugador intenta ganar una jugada, sin cartas para ellos, y el contrario se le echa encima con un envite fuerte que le obliga a desistir.
  • Multiplícalas por mil: Cuando quieres un órdago
  • No son muchas- ¡órdago y tres más!: Con cualquiera de estas expresiones se indica la aceptación del envite contrario, lo que equivale a decir ¡Quiero!
  • ¡Nos dejamos engañar!: No ves la apuesta que el contrario te echa, por ir muy adelantado en el marcador, pero piensas que ganas.
  • Pi: El valor del número pi; o sea, tres a grande, catorce a chica y dieciséis a pares.
  • Por si es mentira: Fórmula usada para la aceptación de un envite.
  • Punto y miedo: Cuando el contrario envida al punto y los contrarios no aceptan; en el momento de retirar las dos piedras se anota una que le corresponde por el punto y otra del miedo que ha tenido el contrario al no aceptar el envite.
  • ¡Qué tiene un nido!: Es una forma de responder «No Quiero», si los contrarios han dicho «Envido».
  • Queremos: Al utilizar este vocablo, el jugador habla en nombre de la pareja, con lo que da por cerrada la apuesta y el compañero no puede reenvidar.
  • ¡Quiero y no pierdo!: Cuidado al usar esta frase. Frase admitida en partidas de amigos. Se pronuncia por el último jugador cuando lleva el peor juego posible -treinta y tres- y equivale a no querer el envite. Si se afirma que se lleva juego sin tenerlo pueden surgir roces. Se usa entre amigos, no en campeonatos.
  • Se me han vuelto: Cuando te echan una cifra en un envite y tú le respondes con la misma cantidad.
  • ¡Si no veo hago renuncio!: Que, aunque piensas que puedes perder ves, debido a que el envite no es muy grande y tus cartas no son malas.
  • Soldado que huye, para otra guerra vale: No tengas mucho reparo en retirarte de un contraenvite fuerte si no tienes buena jugada.
  • Sus motivos tendrán: Otra manera de decir que no quieres las que te han echado.
  • Toca a ver: Le dices al compañero que envide en su turno.
  • ¡Tras!: Manera de decir «No Quiero», si te han echado «tres».
  • Tres con algún tres: Que el compañero eche tres a grande si lleva un rey en su mano.
  • Tres plumas que deja el ave: Pueden ser tres o cinco, pero se utiliza con tono de cachondeo, cuando un contrario se mete imprudentemente en la boca del lobo y tiene que recular a toda velocidad porque le han amenazado con un órdago.
  • Triciclo: Tres amarracos.
  • Un envite es un querite (o convite): Veo, siempre que hayan sido dos las chinas apostadas.
  • Un tirito: Cuando te juegas todas las piedras
  • Una Espuerta Terrera: Órdago (Expresión local).
  • Una para Cangas y otra para Tineo: Frase muy asturiana, que quiere decir. Un amarraco que pongo a mi compañero y un tanto para mí.
  • Una que pasa el puerto: Se dice cuando al hacer la contabilidad al finalizar la mano; el compañero que cuenta toma una ficha en su poder convirtiéndola en amarraco al pasársela a su compañero. Es decir, con una cinco.
  • Va bien: Que pasas y no envidas.
  • Veo: Aceptar una apuesta.
  • ¡Y yo!: Hacer exactamente lo mismo que el anterior que haya hablado.
  • Yo no trabajo la bisutería/Jugador de chica, perdedor de Mus: Clásica sentencia lanzada tras no aceptar un envite a chica del contrario, recordándole que asegurando la grande, los pares y el juego, nuestra reconocida bondad y educación nos permite regalarle un tanto que de poco o nada va a servirle.
  • Zorra con dos rabos: Apuesta a grande y a chica.
  • Zorra con tres rabos: Apuesta a grande, a chica y pares.

Frases de Mus dirigidas al Compañero

  • A cara de perro: Expresión que se indica al compañero de mus para indicarle que hay que ponerse serio y dejar el cachondeo.
  • A la mano con un pimiento: Indica que, siendo la pareja postre, se corta, a pesar de no llevar buenas cartas.
  • A la mano, ni agua: Que se quite el mus con lo que se lleve.
    A mí no me dicen: Indica al compañero que no acepta el envite que acaba de hacer el contrario.
  • A por buenas: Expresión usada por el postre, para dar mus e intentar mejorar.
  • Agarrarse a la mesa: Jugar al tanto, sin farolear ni ordaguear.
  • Al juego no llega: Se informa al compañero que al faltar pocas piedras a las dos parejas es posible que no le valga una buena jugada en el juego.
  • Al paso, Garcilaso: Una manera simpática, y en pareado, de pasar.
  • Al Tran-Tran (del Trantranero): Cuando se van dejando al paso todas las jugadas.
  • Apriétate a la silla que vamos a levantar esto o que les vamos a dar clases a esta pareja: Lo dicen los campeones que, en muestra de su generoso espíritu, no sólo pretenden ganar la partida sino, además, se han propuesto ejemplarizar, ilustrar y edificar con su modo de jugar, su buen criterio y mejor proceder, a los incautos que se han atrevido a desafiarlos.
  • Cada uno con las suyas: Se utiliza para advertir al compañero que tiene alguna jugada; aunque la mayoría de las veces suele ser puro teatro.
  • Compañero, ¡abre el paraguas!: Frase dirigida al compañero con profunda resignación tras comprobar que habiendo cortado el mus la pareja contraria y estando todo el pescado vendido (otra frase que significa que se han repartido todas las cartas de la baraja) tienes el cuatro de bastos para todo. ¡A aguantar estoicamente el chaparrón!
  • ¡Con la chica no se salen!: Si, por el contrario, teme usted una indiscreción de su pareja, que pueda hacer peligrar esa buena jugada suya.
  • Con las suyas no se salen: Aviso al compañero para que actúe con calma y no queme los últimos cartuchos en el lance que se halla en juego
  • Con lo que sea / Con lo que tengas: Animas al compañero a querer las que han envidado la pareja contraria.
  • ¿Con qué me dejas ver?: Se le pregunta al compañero, queriéndole decir que, aunque no llevas mucho, piensas que el contrario está robando.
  • ¡Corta con buenas!: animas al compañero a que corte.
  • ¿Cuántos me quitas?: Pregunta hecha al compañero, para que te diga cuantos reyes tiene. (Tras esta pregunta se inventó la expresión: ¡Pingüino!).
  • Demasiado cortas tiene las patas el gorrión para bailar con la urraca: Mensaje subliminal lanzado al compañero tras algún fugaz avance de los contrarios, pretendiéndole encorajinar recordando su superioridad para con aquellos.
  • Espabila Favila, que viene el oso: animas, o recriminas, al compañero para que se centre en el juego que lo vais perdiendo.
  • Esto es más fácil que robar a una vieja/Más fácil que robar a Pili “la tacones” a las 12 de la noche: Giro gramatical que debe pronunciarse, para que surja efecto, mirando al compañero, con la cabeza bien alta –en claro signo de menosprecio al contrario-y con voz rimbombante, dando a entender que, para tamaño viaje, no hacían falta tantas alforjas. En cuanto a Pili “la tacones”, destacar que se trataba de una prostituta muy apreciada por el pueblo al que el autor de la frase debe sus orígenes, y que no citamos para evitar susceptibilidades, cuya característica principal era el callejear a medianoche completamente borracha en busca de algún cliente despistado.
  • Estos pollos están pelaos, o estos pollos se pelan solos: Cuando los contrarios están medio desplumados, como los pollos, se informa al compañero, de forma sutil, que ya no hay forma de hacerles más daño, que están perdiendo ya todas las plumas sin remisión.
  • ¡Estos pollos se pelan fácil!: Expresión no exenta de sorna que pretende indicar la «superioridad» de la propia pareja sobre la contraria. Para usar entre amigos.
  • ¡Hazte famoso!: Indica al compañero que vea con una jugada mediocre. (Similar a «Salir en los periódicos»).
  • Juego yo solo: Frase que advierte al compañero que no cometa ninguna imprudencia ya que con su jugada es capa de decidir el juego.
  • Jugamos todos: Avisas al compañero que no se tire al monte porque algo puedes llevar.
  • La chica o la grande me la reviento: Lleva buena jugada de chica o grande.
  • La mano azota el culo: Indica el peligro que encierra meterse con la mano
  • ¿Llevas pares?, Cómo chopos!: Se dice cuando se quiere alardear de tener muy buenos pares. (Expresión propia del País Vasco)
  • Llevo duples y treinta y una: Es imposible llevar ambas jugadas al tiempo, pero esta frase sirve para indicar al compañero que se posee buen juego sin concretar más.
  • Lo cortas tú o lo corto yo: Quieres cortar y no le das opción al compañero a que se dé mus.
  • Lo ha dicho un hombre: Apoyas lo que ha hecho o dicho tu compañero, sea lo que sea y gane o pierda.
  • Me la gano en paso: La dice el jugador postre cuando pasa.
  • ¡Me quedo a veintiuna!: Indicas a tu compañero que las cartas con las que te quedas suman 21, con el único objetivo de ligar una carta que valga 10.
  • No los he visto: Respuesta al compañero cuando te pregunta por los reyes/ases que tienes.
  • No me gusta como caza la perra: Se utiliza cuando no llevas bien el tanteo ( en el país vasco)
  • ¡No preguntes tonterías!: Contestación en voz alta que se tiene que dar a la persona que no ha llegado a tiempo o no podido ver la victoria de la pareja ganadora, instándole con esta lapidaria frase a que no pregunte más cuando le vuelva a pasar lo mismo y este jugando la misma persona.
  • No quito mano: Me doy mus, se dice cuando eres el tercero en hablar.
    No se salen.: Le dice al compañero que esté tranquilo y que no acepte envites sin sentido.
  • Nos saca la marea: Con esta frase se da confianza al compañero y se le recuerda la ventaja adquirida.
  • Ovejas separadas, lobo que engorda: Contundente comentario realizado al compañero por uno de los jugadores que, en observar a sus adversarios discutiendo por la desafortunada resolución de una jugada, pretende fomentar el nerviosismo de estos recordándoles que su disputa favorece todavía más a quienes acaban de ganar piedras.
    Parece que cambió el viento: Frase de ánimo dirigida al compañero tras empezar a remontar lo que inicialmente parecía iba a resultar una rápida derrota.
  • Parecillos del campo: Le dices al compañero que llevas un par pequeño.
  • Pares y juego, todo bueno: Animas al compañero a que corte el mus.
  • Ponle una cifra incómoda: Le dice al compañero que envide muchas piedras con la intención que no las acepte el contrario.
  • Ponte en marcha: Otra manera de decir que cortas el mus.
  • ¡Por mí, se salen!: A los contrarios les faltan pocas para salirse y no se tienen ni pares ni juego.
  • Que den una vuelta: Querer cortar el mus.
  • Que lo corten ellos: Otra manera de decir que te das mus.
  • Que no liguen: Otra manera de decir que cortas el mus.
  • Que se hablen: Otra manera de decir que cortas el mus.
  • Sácame del lío: Te ves perdido y pides ayuda al compañero.
    Se me olvida algo?: Pregunta al compañero para que te diga si quiere que envides o pasar en tu turno.
  • Si llevas, llevo: Animas al compañero a cortar.
  • Sin pares, lo que quieras: Se insinúa que tienes buen juego.
  • También es conveniente y necesario vigilar el tanteo del contrario: Avisas al compañero que se fije en las piedras que lleva el contrario.
  • ¿Te estropeo algo?: Vas a echar un órdago y antes pides permiso al compañero.
  • Te quito uno: Le dices al compañero que llevas un rey
  • ¿Tú a quién miras?: Le dices al compañero que se está relajando y ha dejado de vigilar a los contrarios y están pasándose muchas señas.
  • Tú mismo, con tu mecanismo: Le dices al compañero que haga lo crea conveniente.
  • Ven hasta mi: Que dejes pasar la jugada hasta el postre.
  • ¡Y muy buenos!: En respuesta al compañero, se indica que se tienen pares, y que o se lleva una buena jugada, o se va a intentar que el contrario lo crea.
    Ya llueve menos o parece que cambió el viento: Frase de ánimo dirigida al compañero tras empezar a remontar lo que inicialmente parecía iba a resultar una rápida derrota.
    Ya te podía comer las mano un cerdo: Se suele dirigir al compañero que no ha logrado ligar ni pares ni juego después de tres descartes.

Frases de Mus dirigidas al Contrario

  • A falta de tanto: Se utiliza cuando el jugador que tantea se percata de que sólo le queda una piedra para conseguir el juego; procediendo a avisar a sus oponentes e introduciendo las 4 piedras en el montón.
  • ¡A jugar al mus se viene “llorao” !: Expresión que el que va ganando dice al que pierde, tras quejarse éste de que no coge buenas cartas.
  • ¡A la barra!: Expresión de la pareja ganadora mostrándole a los perdedores donde deben ir a pagar las consumiciones de la partida.
  • ¡A la buchaca!: Se dice al contar las piedras que se ha ganado en buena lid.
  • A llorar a los paúles: Mandar a alguien al famoso templo expiatorio equivale a llamarle llorón.
  • A padre le vas a quitar el gorro: Lo dice el jugador experto al novato.
  • A ver con qué.: Generalmente se refiere a la aceptación de un órdago.
  • Ahí hay un cuarto para llorar: Frase con la que se conmina al adversario que va perdiendo para que no se queje o se escude en la mala suerte.
  • Al gorila viejo no se le enseña el camino: Entre tanto charlatán, cabe recordar, de vez en cuando, que no necesitamos lecciones de nadie, y menos de un mequetrefe musístico que pretende instruirnos.
  • Apuntar con tenedor: El hecho de equivocarse deliberadamente al anotarse el tanteo.
  • Aquí se viene llorado: Se dice para que los contrarios no se lamenten tanto porque no tienen suerte con las cartas, José Manuel Parada el presentador del aquel «cine de barrio» uso este símil musístico por otro más curioso.
  • Así habrá paz: Frase figurativa que suele decirlo el jugador, principalmente del mus, cuando a cualquiera de los contrarios le da mucho más juego que a él y a sus compañeros.
  • Así se las ponían a Felipe II.: Se dice cuando el contrario está teniendo buenas cartas de manera continua.
  • Buen vino para tan pocas uvas: Uno de los más modernos giros lingüísticos incorporados al juego del Mus, dicen que recitado por un filósofo zamorano en una noche poco favorable, y rescatado del previsible desuso en que iba a caer por dos pícaros catalanes, viene a conjeturar el hecho de que, a pesar de pretender, cortando el mus, hacer tantos, la otra pareja llevaba mejores cartas –o las supo jugar mejor- y pese a quitar mano, se han salvado, la pareja recitante, de escaldarse un poco…
  • Con dos lo apañas.: Que te conformes con dos le dices al contrario cuando te reenvidan muchas a tu envido y no las quieres.
  • Dos de pico largo.: Se dice cuando los contrarios hablan demasiado durante la partida
  • El corte del enano: Aplíquese cuando los contrarios han cortado el mus sin fruto a su favor.
  • Es un angelito: Expresión con la que se tilda de ingenuo a un componente de la partida que no da ni una.
  • ¡Haber querido!: Cuando alguien se lamenta, a toro pasado, de no haber aceptado un órdago y se lo chuleas a la cara.
  • Hacer la carrera del señorito: Se exclama al dar la vuelta a una partida que se iba perdiendo.
  • Jugar y perder, pagar y callar: Frase dedicada a aquel jugador que, habiendo perdido la partida, pretende justificar su jugada frente a terceros, sin reconocer abiertamente su inferioridad musística, proceder erróneo y lamentable resolución de la jugada decisiva.
  • Las demás para vosotros.: Chulería del que al tantear las piedras al acabar una mano se ha contado todas las suyas y al otro no le queda ninguna que contar.
  • Las que me eches.: Amenazas al contrario que no intente echarte un farol porque se lo vas a ver.
  • Manitas de plata: Así se llama, con expresión rencorosa, al jugador contrario que no deja de ligar en toda la partida.
  • No queremos: La negativa en plural obliga al compañero a esta decisión.
  • No quiero: Indica que no se acepta la apuesta ofrecida por otro u otros jugadores.
  • No saben tenerlas: Despreciativa actitud ante la capacidad musística de la pareja contraria
  • No te las voy a meter en el bolsillo.: Se les dice a los contrarios cuando se quejan por hacerles una jugada en la que les has robado piedras.
  • Nos lleváis con la lengua fuera: se les dice a los contrarios cuando en ningún momento de la partida no hemos llegado a ponernos con ventaja en algún juego, es decir siempre han ido por delante en el tanteo.
  • Os llevamos en el pico: Frase para indicar a los contrarios que van perdiendo de manera muy fácil.
  • ¿Os rendís?: Dícese del requerimiento mediante el cual el caballeresco jugador pretende evitar el padecimiento de la derrota –y consecuente escarnio público- en las carnes y espíritu de sus adversarios.
  • Para acuchillar a una vieja: Seguimos con las adaptaciones (en este caso no son libres sino calcadas) de la página del mismo libro citado anteriormente, del mismo escritor, esto es, Arturo Pérez-Reverte. Viene a decir que… ¡Coño, señores! Eleven el nivel de juego, que si nos lo ponen tan fácil así no hay quién se cubra de gloria en esta mesa…
  • ¡Qué bien jugáis!: Queja tras ver como los contrarios se apuntan pares y juego los dos y no puedes luchar por no llevar nada.
  • Recoge las herramientas: Se dice para que recoja los descartes quien reparte las cartas, que se ha olvidado de hacerlo, y poder empezar el juego.
  • Se acabó el recreo, señores!: Rescatado de la más tierna infancia, esta frase nos invitaba (bajo la opresora, omnipotente y omnipresente mirada del profesor) a regresar a la obligación (siempre por delante de la devoción) una vez habíamos descargado nuestros cuerpos de la henchida energía de que se hallaban repletos corriendo en el patio, dando voces, fastidiando a los compañeros…¡ay, qué tiempos aquellos!…Ahora, en la mesa de juego suele ser recitada por los perdedores, intentando, si no les tiembla la voz a la hora de proferir semejante frase, intimidar y distraer a la pareja campeona, queriendo (y muchas veces no pudiendo) remontar el marcador que tan poco les sonríe esa noche…
  • Se alquilan toallas: Equivale a llamarle llorón.
  • ¡Se avecina una tormenta!: Frase que anuncia que se va a oír la palabra órdago múltiples veces, debido a que los contrarios están muy cerca de 40 y tu no.
  • ¡Te va a picar la moscarda!: Se le dice al contrario cuando te corta la mano y se le previene de que va perder algún lance (Expresión local).
  • Tenéis suerte que hoy no cobro: Sin comentarios. Es decir, el Maestro (de Mus, por supuesto, porque no hay en otra disciplina quien pudiere recibir tal distinción) se halla, evidentemente, dando clases a unos pardillos, que además tienen la suerte del novato, puesto que esa noche, el maestro imparte gratis tamañas lecciones.
  • Dos a cero y Zamora de portero: Actualización de la clásica sentencia de nuestros abuelos muslaris que, utilizando el símil futbolístico, pretende recordar a los contrarios que ya llevan perdidos dos juegos y, ante tamaño prodigio de seguridad y control propio del cancerbero internacional, de seguir así difícilmente van a conseguir un solo juego.
  • ¡Ya escampa!: Cuando tras repetidas manos en las cuales una pareja echa múltiples órdagos, remonta, y comienza a jugar de nuevo poco a poco.

Frases de Mus Genéricas

  • A esto y a las tabas, se murió el que me ganaba: Lo dice el que se considera muy buen jugador.
  • A labrador tonto, patata gorda: Similar a la de «todos los tontos tienen suerte», también se dice cuando vemos que alguien gana y creemos no se lo merece.
  • A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga: se dice cuando las dos parejas o una de ellas están a falta de un tanto para terminar la partida y los contrarios a dos.
  • ¡Adiós!: Pasar una jugada, siendo el postre.
  • Amarrar musete táctico: Lugar al mus después de comer mientras se hace la digestión.
  • Amarrategui/Segurola: Dícese de que es excesivamente prudente y poco amante de riesgo en los envites.
  • Caca de la vaca: No se lleva ninguna jugada reseñable en ningún lance
  • Calzones: Empatar a dos juegos (si se juega a 5, claro)
  • Código de los cuarenta artículos: Expresión con la que se refiere a la baraja utilizada en el mus.
  • Comer tablero: No vigilar a los contrarios por si se hacen señas
  • Como estaba y me lo di: Se dio mus con buena jugada y en el descarte empeoró.
  • Como la niña de La Puebla: Que no llevas nada, vas ciego.
  • ¿Cómo tiene el ojo la cabra?: Pregunta que realiza un mirón a los jugadores para saber quién va ganando.
  • Con dos piedras quitar mano: En el mus a cuatro reyes, significa que con tener algo, lo mínimo, hay que quitar la posibilidad de que la mano combine una buena jugada.
  • ¡Con esto y un paraguas, no me mojo!: Ir ciego.
  • Con juego y pares, corta el mus y no te azares: Frase de aliento al compañero y arma del jugador tradicional.
  • Con tres ases de primera corta el mus y vocifera: Para el caso que se tenga una primera jugada con tres ases, hay que cortar el mus, realizar grandes envites a la grande para amedrentar al contrario y esperar que a pares se gane grandes envites. Máxima que pretende mostrar una supuesta estrategia ganadora. Tres ases es muy buena jugada para la chica y regular para pares, aunque completamente nula para grande y para juego. Por otra parte, no hay que olvidar otra máxima relacionada directamente con esta: Jugador de chica, perdedor de mus.
  • Corrido y sin señas: Primera mano al iniciar una partida.
  • Cuando al Mus juego dejo las penas para luego: Frase dirigida a los contrarios indicándoles que no es agradable oír sus lamentos por no coger jugadas.
  • Dejar zapateros: Conseguir ganar sin que los contrarios se anoten ningún juego o punto.
  • Dios da calzoncillos a quien no tiene culo o Dios da condones a quien solo hace solitarios: Lamento proferido cuando habiendo ligado una jugada muy buena (tres reyes, por ejemplo) no se ha sabido sacar más beneficio en forma de piedras demostrando un claro desconocimiento de como jugar al mus.
  • Donde esté una buena corrida, que se quiten los toros: Puede interpretarse en un sentido más físico, propio de aquel fanfarrón que en lugar de estar por el juego se dedica a explicar sus éxitos para con el sexo opuesto, después de haberse dado mus negro y salirle bien la jugada.
  • El muslari engreído es muslari perdido: Cuando estás convencido que juegas bien es cuando empiezas a perder más partidas.
  • El primero lo tiene que hacer alguien: Comentario cuando el contrario gana el primer juego de la partida.
  • El que empieza pillando, acaba palmando: aunque el contrario arrase al principio la fe no se pierde, y así se lo dices con esta frase.
  • El que lo corta envida: Frase muy usada, y de resultado muy dudoso para quien la práctica, que se dice cuando nada más cortar ya envidas.
  • El que lo corte es mano: Otra manera de decir que es la primera mano de una partida.
  • El que más chifle, capador: Cuando dos parejas expertas están a falta de pocas piedras para salirse y, entonces, las cartas deciden a quién favorecer, al igual que las mujeres deciden con quién bailar…
  • El sexo es como el mus: Si no tienes una buena pareja, es mejor que tengas una buena mano.
  • En las orejas: Jugador que recibe una buena dosis de humildad después de una mala jugada.
  • Engordar para morir: Dícese de aquella pareja de pobres jugadores que, pese a ir unos cuantos tantos por detrás, en las últimas manos (o partidas) han conseguido remontar la puntuación, pero no cuentan con el buen hacer de la pareja contrincante que, sin duda, los va a fulminar rapidito para acabar con su agonía…
  • Está todo el pescado vendido: Se han repartido todas las cartas de la baraja.
  • Estamos dentro: Se dice cuando al contar las piedras de una mano consigues tener más de 35, y avisas al contrario.
  • Estamos empezando: Se dice cuando se quiere un envite con poca jugada simplemente porque es en las primeras manos y el marcador es muy bajo en piedras.
  • Esto es sequía y no lo de Etiopía: Suele decirse cuando viene una mala racha de cartas, que siempre dura más de lo que se desea. Ripio que sirve para comentar la excesiva (a juicio de quien la padece) duración de una mala racha.
  • Estoy puesto por el Ayuntamiento: Cuando por razones de las malas cartas recibidas continuamente, un jugador lleva tiempo sin poder entrar en los envites.
  • Habrá que envidar, y puede que mucho…: Adaptación libre de la correspondiente pregunta y respuesta aparecida en la página de la cuarta entrega de las aventuras del Capitán Alatriste, del escritor Arturo Pérez-Reverte. Acerca de su significado, lo dejamos a al contumaz intelecto del experto jugador y como deberes para el iniciado.
  • Hasta el segar todo es hierba: Aguardar un golpe de fortuna.
  • Hasta que no canta la gorda no se acaba la ópera: Usase mayormente tal combinación de vocablos para amedrentar –o intentarlo- a la pareja de pardillos que, gracias a haber “pillado” muy buenas cartas, más que por saber jugarlas, están varios tantos por delante en el marcador, queriendo indicar de este modo que todavía queda mucha partida por delante y que el futuro, cuando menos, es incierto.
  • Hasta que no pasa el último cura no termina la procesión: Hasta el rabo todo es toro. No se gana hasta que se cuenta la última piedra.
  • Hay que aprovechar el rio cuando lleva agua: No se puede desperdiciar jugadas ganadoras.
  • Incierto se presenta el reinado de Witiza: Expresión con la que se manifiesta la duda sobre el resultado final, aunque el que la utiliza tiene esperanzas de ser él el ganador.
  • Jugador de chica, perdedor de Mus: Clásica sentencia lanzada tras no aceptar un envite a chica del contrario, recordándole que asegurando la grande, los pares y el juego, nuestra reconocida bondad y educación nos permite regalarle un tanto que de poco o nada va a servirle.
  • La mano vale cinco (siete o diez): Fanfarronada con que el mano anuncia su inmediata y brillante actuación.
  • La revancha: Lo que se concede a los contrarios que han perdido la primera partida, con la secreta esperanza de que también pierdan la segunda.
  • La tarea del negro: Los que van perdiendo por dos a cero y al final ganan la partida
  • Llueve sobre mojado: Implica necesariamente la conjunción de varios factores, a saber; ir ganando por un mínimo de 20 piedras, y recibir en cada mano treinta y una y medias como poco…
  • Los churros hay que comprarlos cuando pasa la churrera: O sea, que cuando hay buenas cartas, hay que aprovecharlas, tú, que sin duda ya vendrán tiempos peores…
  • Los gitanos no quieren hijos con buenos principios: Se suele decir cuando el contrario gana muchas piedras en las primeras manos de la partida.
  • Los mirones son de palo y dan tabaco: Recordatorio a los espectadores que cualquier comentario no es bienvenido. Advertencia que se suele hacer cuando los mirones expresan una opinión en el desenlace de la partida.
  • Los orines del enfermo tienen mal aspecto: Triste aseveración premonitoria al respecto de que, tal y como van las cosas, no pinta nada bien la partida para la pareja que la profiere.
  • Más fácil que robar a Pili “la tacones” a las 12 de la noche: Giro gramatical que debe pronunciarse, para que surja efecto, mirando al compañero, con la cabeza bien alta –en claro signo de menosprecio al contrario-y con voz rimbombante, dando a entender que, para tamaño viaje, no hacían falta tantas alforjas. En cuanto a Pili “la tacones”, destacar que se trataba de una prostituta muy apreciada por el pueblo al que el autor de la frase debe sus orígenes, y que no citamos para evitar susceptibilidades, cuya característica principal era el callejear a medianoche completamente borracha en busca de algún cliente despistado.
  • Mejor estaba y me lo di: Tenía buena jugada y se dio mus, en el descarte le ha entrado peor jugada.
  • Mejor no enfermar que sanar: Recordatorio proferido al compañero que, en demostración de su seguridad sobre la victoria inminente, sugiere a los contrarios la posibilidad de ceder un poco para darles cancha.
  • Muerte dulce: Cuando los contrarios han perdido un juego, apenas sin darse cuenta, piedra a piedra
  • No hay suerte para la gente honrada: Expresión proferida por aquel muslari experto que, en plena mala racha y jugando con unos auténticos novatos, liga pocas jugadas y cuando lo hace, los contrarios siempre le superan.
  • No hemos venido al frente para escondernos en las trincheras: Expresión proferida por aquel jugador que tras haberse achicado en varias ocasiones ante los envites del contrario y llevando jugada mínima pero quizás suficiente, anima a su compañero para querer de una vez un órdago o envite elevado aún y no llevando ley espectacular.
  • No se reúne a gente de esta calidad para bailar la chacona (o para acuchillar a una vieja): Seguimos con las adaptaciones (en este caso no son libres sino calcadas) de la página del mismo libro citado anteriormente, del mismo escritor, esto es, Arturo Pérez-Reverte. Viene a decir que…¡Coño, señores! Eleven el nivel de juego, que si nos lo ponen tan fácil así no hay quién se cubra de gloria en esta mesa…
  • No trabajo la bisutería: Se refiere a que no se le da importancia a los envites pequeños.
  • No vale salirse: Expresión irónica cuando el contrario se sale de muerte dulce y no te has enterado.
  • ¡No veo un cabrón rey!: Expresión que la utiliza el jugador que no ve un rey en muchas manos, pero que a su vez indica un sentimiento antimonárquico.
  • Paciencia y barajar, hasta el rabo todo es toro y hasta el segar todo es hierba: Aguardar un golpe de fortuna.
  • ¡Por desgracia!: Cuando se tienen pares o juego malos, y tienes la certeza de que te van a envidar y tu no vas a ver.
  • Puta en ventana, mala mañana: Lo que piensa, aunque no se diga; un jugador que no ve una carta cuando al recibir sus cartas la primera carta que ve es una sota
  • ¡Que se le caen las bragas a la sota!: Advertencia que se le reprocha a quien baraja de forma reiterada y extensa, quizás en espera de que le cambie la suerte, a fin de que decida finalmente ofrecer el mazo para el corte y empezar a repartir.
  • Que se salgan con las suyas: Esta frasecita suele ser sinónimo de resignación cristiana o estoicismo laico. Los contrarios se sentirán relajados en su falsa confianza.
  • Quien al mus juega ceñudo su mujer le hará cornudo: Pareado del humorista Antonio Mingote que indica que al mus (y a cualquier otro juego) debe jugarse con buen humor.
  • Quien bien tiene y mal escoge, por mal que le venga, que no se enoje: Es una manera de decir que si estás jugando mal tus buenas cartas no puedes quejarte cuando después no las cojas.
  • Remar, remar para morir en la orilla o engordar para morir: Dícese de aquella pareja de pobres jugadores que, pese a ir unos cuantos tantos por detrás, en las últimas manos (o partidas) han conseguido remontar la puntuación, pero no cuentan con el buen hacer de la pareja contrincante que, sin duda, los va a fulminar rapidito para acabar con su agonía…
  • Se fue: Se dice cuando se es postre y un lance se deja en pase.
  • Se me caen: Los tengo malas y no quiero cortar
  • Si al mus quieres ganar, no te canses de pasar: Proverbio que señala que no es necesario envidar siempre para ganar al mus.
  • Si te llevan gran ventaja, ordaguea aún sin baraja: Cuando vas muy abajo en el tanteo no tengas reparo en echar órdagos.
  • Si tienes pares y juego, siete piedras al talego: Pareado que viene a decir que es fácil que contabilices muchas piedras.
  • Vale más una buena corrida que cien novilladas: Se trata de celebrar aquella jugada ganadora que lo ha sido gracias a no cortar el Mus con buena jugada en las manos (Mus negro), consiguiendo que el contrario interprete que le queremos robarle cuando en realidad vamos cargados.
  • Vamos a dar clases a esta pareja: Dícese de los campeones que, en muestra de su generoso espíritu, no sólo pretenden ganar la partida sino además se han propuesto ejemplarizar, ilustrar y edificar con su modo de jugar, su buen criterio y mejor proceder, a los incautos que se han atrevido a desafiarlos.
  • Yo, con la boina: Expresión usada por cualquier musista, indicando que va ganar el último juego con su boina.
  • Zaragozana: Cuando una pareja que va perdiendo por tres juegos a cero y al final gana la partida por cuatro a tres.